Salón de París 2026: de 1898 a los eléctricos del futuro

12 octubre, 2026

Pocas citas del calendario automotriz tienen tanta historia como el Salón de París. Esta semana, del 12 al 18 de octubre, el Mondial de l’Auto celebra su edición número 91 en el recinto Paris Expo Porte de Versailles, con el primer día reservado a los profesionales y la apertura al público a partir del 13. Es una excusa perfecta para mirar atrás, hasta 1898, y entender por qué un salón que nació entre carruajes sin caballos sigue siendo hoy un termómetro del rumbo de la industria.

Un nacimiento a la sombra de la Torre Eiffel

Según recuerda la publicación France Today, París albergó en 1898 lo que suele considerarse el primer salón del automóvil del mundo, en el Jardin des Tuileries. Reunió a fabricantes y curiosos en una época en la que nadie sabía todavía qué tecnología terminaría dominando la calle. De hecho, los coches de gasolina compartieron espacio con modelos eléctricos, entre ellos los taxis eléctricos del fabricante francés Jeantaud, algunos con autonomías sorprendentes para su tiempo. La imagen resulta curiosa hoy: la gran discusión de 2026, la de la electricidad frente a la combustión, ya estaba presente en el primer salón de la historia.

Un escaparate para la cultura automovilística francesa

A lo largo de más de un siglo, el salón sirvió de plataforma a las marcas que moldearon la identidad motorizada de Francia. Renault, Peugeot y Citroën convirtieron sus modelos más populares, como el Citroën 2CV y el Renault 4, en símbolos de una época. La cita se celebra cada dos años, y la edición de 2024 todavía se recuerda por estrenos tan comentados como el Renault 4 eléctrico, el Dacia Bigster y el Skoda Elroq, según repasa Auto Express. En 2024 pasaron por el recinto 508.007 visitantes, una cifra que da idea de la fuerza de convocatoria del evento. Esa continuidad explica por qué cada edición se vive como una puesta al día del gusto europeo, con propuestas que van de lo práctico a lo experimental.

Qué ofrece la edición de 2026

La organización ha planteado un salón más amplio que un simple desfile de novedades. Habrá una zona llamada Dream Zone con coches míticos, entre ellos un Ferrari F40, un Aston Martin DB5, un Mercedes SLR, un Porsche 964 Turbo, un Rolls-Royce Cullinan y un Alpine Pikes Peak, además de una Pop Culture Zone con 25 vehículos de cine y televisión, como un DeLorean, el coche fantástico KITT y un Batmobile. También se estrena un espacio dedicado a la conducción autónoma, el Autonomous Lab, y un centro de pruebas donde los visitantes pueden conducir modelos de marcas seleccionadas, con reserva previa. Las entradas cuestan 20 euros en tarifa general y 13 euros para estudiantes y niños de 7 a 17 años. La mezcla de clásicos, cultura popular y tecnología busca que el salón resulte atractivo tanto para el aficionado veterano como para quien visita un salón del automóvil por primera vez.

Los estrenos que más atención concentran

Entre los debuts confirmados u oficialmente anunciados, Auto Express destaca un abanico muy amplio. Citroën presentará una nueva versión eléctrica del 2CV; Renault llevará seis modelos eléctricos, entre ellos el nuevo Twingo y el concepto 8 Gordini; Alpine regresa con el concepto PS1 y novedades del próximo A110 eléctrico; Peugeot mostrará los conceptos Hypersquare y Polygon; y Mercedes-Benz exhibirá una renovada gama que incluye el nuevo CLA, junto con el AMG GT de cuatro puertas eléctrico. Audi dará la primera exhibición pública del A2 e-tron, Volkswagen mostrará el ID. Tiguan y el concepto Mission Efficiency, Volvo presentará el EX60 y Tesla hará el estreno europeo del prototipo del Cybercab. Stellantis, por su parte, planea mostrar más de 60 vehículos entre sus marcas.

La ola china llega a París

Otra seña de identidad de esta edición es la presencia de fabricantes chinos. Según Auto Express, acudirán Aion, BYD, Changan, Chery, Denza, el grupo Geely con Zeekr y Lynk & Co, Leapmotor y Li Auto, aunque varias de las novedades concretas de estas marcas todavía no están confirmadas. BYD mostrará el Dolphin G, un utilitario híbrido; Zeekr presentará varios de sus modelos, entre ellos el nuevo 9X híbrido enchufable. Para los visitantes europeos, es una oportunidad poco habitual de comparar de cerca las propuestas de las marcas tradicionales y las de los recién llegados. Esa convivencia de marcas históricas y recién llegadas es, quizá, el rasgo más representativo del momento que vive la industria.

Por qué sigue importando un salón en la era digital

En una época en la que muchos estrenos se transmiten en directo por internet, un salón físico conserva algo que la pantalla no ofrece: la posibilidad de sentarse dentro de un coche, tocar los materiales y comparar tamaños. París lo sabe y lo refuerza con zonas de pruebas, exhibiciones de clásicos y actividades para el público general. Para la industria, además, es un escaparate donde medir la reacción del público antes de decidir producciones, como el posible visto bueno al Mission Efficiency de Volkswagen, que podría depender de la acogida que reciba.

Del Jardin des Tuileries a Porte de Versailles, el Salón de París conserva una constante: enseña qué coche imagina cada época para su futuro. Esta semana, el futuro tiene motor eléctrico y acento internacional.