Tesla Model 3: más pantalla y potencia sin subir el precio

5 octubre, 2026

Tesla acaba de hacer algo que rara vez hace con sus modelos más vendidos: mejorarlos sin tocar el precio. El Model 3 que se ordena hoy en Estados Unidos estrena una pantalla central de 16 pulgadas en todas sus versiones, y las variantes más potentes ganan caballos de fuerza, autonomía y aceleración. No hay un rediseño ni una nueva generación detrás, sino una serie de ajustes que hablan de cómo la marca mantiene vivo un auto que ya lleva años en el mercado frente a una competencia cada vez más agresiva.

Un Model 3 que ya conoce bien el mercado

El Model 3 es, desde hace años, la puerta de entrada de Tesla al mundo de los eléctricos y uno de los sedanes más reconocibles de la calle. Precisamente por eso, cada cambio que recibe se mira con lupa: no se trata de conquistar a un público nuevo, sino de convencer a quienes dudan entre un Tesla y las alternativas que han llegado en los últimos meses, desde sedanes de lujo como el nuevo BMW i3 hasta propuestas chinas con mucha tecnología a menor precio. Este ajuste responde a esa presión sin alterar la lista de precios que Tesla ha defendido para el modelo. Además, llega en un momento en que los fabricantes tradicionales lanzan eléctricos con pantallas cada vez más grandes y cabinas más tecnológicas, por lo que quedarse quieto en el apartado digital habría sido un riesgo para un sedán cuya identidad depende en buena parte de su interfaz.

La pantalla que cambia la primera impresión

La novedad más visible está en el habitáculo. Todas las versiones del Model 3 en Estados Unidos pasan de una pantalla de 15,4 pulgadas a una de 16 pulgadas, y según el medio especializado Not a Tesla App, la resolución sube de 1920 × 1200 a 2560 × 1440 píxeles, lo que se traduce en una imagen más nítida. Es un cambio modesto en tamaño, pero relevante en un auto donde casi todos los controles pasan por esa pantalla. La versión Performance suma además un techo interior negro, un detalle estético que refuerza su carácter más deportivo, mientras que las versiones de acceso conservan el techo gris claro.

Más potencia y autonomía donde importa

Los ajustes mecánicos se concentran en las versiones de mayor desempeño. El Model 3 Performance sube de 510 a 528 caballos de fuerza y su autonomía estimada pasa de 309 a 316 millas, unos 509 kilómetros, mientras que su aceleración de 0 a 60 millas por hora se mantiene en 2,9 segundos. La versión Premium de tracción integral mejora más: baja de 4,2 a 3,8 segundos en la misma prueba de aceleración y conserva 346 millas de autonomía, cerca de 557 kilómetros. Tesla también ajustó el Model Y en su versión Premium de tracción integral, que ahora llega de 0 a 60 en 4,3 segundos frente a los 4,6 anteriores.

Los precios no se mueven

Lo más llamativo para el comprador es lo que no cambia: los precios siguen igual. El Model 3 de tracción trasera arranca en 36.990 dólares, la versión Premium de tracción trasera en 42.490, la Premium de tracción integral en 47.490 y la Performance en 54.990. Recibir más pantalla, más potencia y mejor aceleración al mismo precio es, en la práctica, una rebaja encubierta, una estrategia que Tesla ha usado antes para mantener la demanda sin recurrir a descuentos explícitos que erosionen la percepción de valor del producto.

Dónde llega y qué se queda fuera

Las mejoras aplican en Estados Unidos, Puerto Rico y México; en Canadá, al momento de publicarse la información, el configurador todavía mostraba la pantalla anterior de 15,4 pulgadas. También hay una ausencia notable: la función V2L, que permite alimentar aparatos externos desde la batería del auto y que sí recibió el Model 3 en China con una salida de 2,2 kilovatios, no llega a los modelos estadounidenses. Es un recordatorio de que Tesla gestiona cada mercado con su propio calendario de novedades, y de que lo que se anuncia para un país no siempre se replica en otro.

Visto en conjunto, este movimiento muestra la estrategia de Tesla para sostener sus modelos veteranos: pequeños saltos de hardware y especificaciones, anunciados casi sin ruido y aplicados sin subir el precio. Para el conductor, el resultado es un auto algo mejor por el mismo dinero; para la marca, una manera de seguir compitiendo mientras avanza en proyectos mucho más llamativos, como su apuesta por los robotaxis. También deja una pregunta abierta para los compradores que esperaban más: si la pantalla y la potencia cambian en octubre, ¿qué otras mejoras llegarán antes de que el modelo reciba una actualización de fondo?

Un Model 3 más completo, sin hacer ruido

El Model 3 no necesitaba una revolución, y Tesla lo sabe. Con una pantalla más grande, algo más de potencia y la misma lista de precios, el sedán llega a la recta final del año mejor armado para defender su lugar.