BYD ha abierto en China las preventas de la segunda generación del Seagull, el eléctrico más barato de su catálogo, y lo ha hecho con un cambio llamativo: el modelo crece de forma notable. Con más de cuatro metros de largo, un motor más potente y cinco plazas en lugar de cuatro, el pequeño urbano que se hizo famoso por rondar los 10.000 dólares se transforma en un coche mucho más completo. La marca aún no ha revelado su precio, pero el salto en tamaño y equipamiento ya lo coloca en otra liga.

Un urbano que deja de ser tan pequeño
Las cifras de los registros oficiales chinos muestran hasta qué punto cambia el Seagull. La nueva generación mide 4.205 milímetros de largo, 1.810 de ancho y 1.570 de alto, con una distancia entre ejes de 2.650 milímetros. Es 425 milímetros más largo que su antecesor, que medía 3.780 milímetros, y su batalla crece 150 milímetros. Ese espacio extra permite pasar de cuatro a cinco plazas y ofrecer más espacio para las piernas en la fila trasera, una de las críticas habituales a los modelos más pequeños de la categoría. En una categoría donde el precio manda, ganar espacio sin cambiar de nombre es una decisión coherente con lo que piden muchos compradores de urbanos.
Más potencia y un motor trasero
En lo mecánico, el Seagull da un salto igual de grande. El nuevo motor síncrono de imanes permanentes entrega 95 kW, unos 127 caballos, frente a los 55 kW de la generación anterior, y pasa de estar montado delante a hacerlo en el eje trasero. Pasar la tracción al eje trasero suele mejorar el reparto de pesos y el agarre en la salida de curvas, aunque habrá que comprobar el comportamiento real cuando el coche pueda conducirse. La batería es de fosfato de hierro y litio (LFP), una química conocida por su durabilidad y su costo contenido, aunque BYD no ha confirmado la capacidad ni la autonomía. Algunos medios especulan con la llegada de la batería Blade 2.0 y de la carga ultrarrápida en las versiones superiores, pero la marca no lo ha confirmado.
Equipamiento que se acerca al de un coche mayor
El interior también sube de categoría. Los documentos describen un selector de marchas en la columna de dirección, asientos delanteros con ajuste eléctrico, función de masaje en el asiento del conductor, ambientación luminosa, una pantalla central más grande y una consola rediseñada. No hay cuadro de instrumentos tradicional: la información aparece en la pantalla central, aunque se conservan botones físicos bajo la pantalla y en el volante. En lo práctico, el nuevo Seagull ofrece un pequeño maletero delantero de 94 litros y hasta 1.380 litros de carga con los asientos traseros abatidos. Son detalles que hasta hace poco aparecían en coches de categorías superiores y que ahora llegan al escalón de entrada de la marca. Si el precio final mantiene la lógica de la marca, el nuevo Seagull podría convertirse en una opción atractiva para quienes buscan un eléctrico práctico, con más espacio y mejor equipamiento sin salir del segmento económico.
Tecnología de asistencia a la conducción
Una de las novedades más comentadas es la posibilidad de equipar un sensor LiDAR en el techo. Según los registros presentados, una de las dos versiones permitirá incorporar LiDAR y radares adicionales, lo que sugiere que BYD quiere llevar a este modelo asequible funciones de asistencia que hasta hace poco eran propias de coches más caros. Electrek anticipa que podría utilizar una versión actualizada del sistema God’s Eye B, aunque la propia BYD no lo ha confirmado.
Colores, fechas y precio
Las preventas, anunciadas en la red social Weibo por Zhang Zhuo, responsable de ventas de la línea Ocean de BYD, ofrecen seis colores exteriores: verde, rosa, naranja, azul, blanco y gris. Se trata de preventas «a ciegas», sin precio, algo habitual en China. Los tonos elegidos, más alegres que los habituales, sugieren que BYD busca un público joven y urbano, aunque la marca no lo ha precisado. BYD dijo en agosto, durante el Salón del Automóvil de Chengdu, que el modelo llegaría al mercado antes de que termine 2026. Como referencia, la generación actual del Seagull se lanzó en mayo con precios entre 69.900 y 85.900 yuanes.
Qué podría significar para otros mercados
De momento, el Seagull de segunda generación está pensado para China. Sin embargo, Electrek apunta que se espera una versión de mayor tamaño para el mercado internacional, probablemente como una variante del Dolphin Surf o del Dolphin Mini, aunque esto tampoco está confirmado. El Dolphin Surf se vende en Europa desde 22.900 euros, lo que ilustra el rango de precios en el que BYD compite con sus eléctricos pequeños. Para los lectores de América Latina y Europa, la señal es clara: los eléctricos urbanos baratos están ganando espacio y equipamiento.
El nuevo Seagull confirma una tendencia: los eléctricos económicos ya no renuncian a la tecnología. Más espacio, más potencia y más asistencia, a un precio que todavía hay que conocer, pueden convertirlo en uno de los lanzamientos más seguidos de fin de año.