Mercedes-Benz y Wayve llevarán la IA a sus próximos coches

25 septiembre, 2026

Mercedes-Benz y la empresa británica Wayve firmaron un acuerdo definitivo para integrar un nuevo sistema de conducción asistida basado en inteligencia artificial en futuros vehículos de producción.

La tecnología permitirá realizar desplazamientos asistidos entre diferentes puntos de una ciudad y también en carretera. Las primeras aplicaciones comerciales deberían aparecer durante los próximos dos años, aunque las empresas todavía no han confirmado los modelos que la estrenarán.

Qué es Wayve AI Driver

Wayve AI Driver es una plataforma que utiliza inteligencia artificial para interpretar el entorno y decidir cómo debe reaccionar el vehículo. El sistema analiza la información procedente de cámaras y otros sensores para reconocer carreteras, automóviles, peatones y situaciones cambiantes.

A diferencia de algunas plataformas de conducción automatizada, la propuesta de Wayve no depende exclusivamente de mapas de alta definición preparados previamente para cada ciudad.

Su inteligencia artificial aprende patrones de conducción y busca adaptarse a lugares nuevos. De esta manera, la compañía pretende reducir la necesidad de crear un software distinto para cada territorio donde se implemente el sistema.

Wayve denomina a esta tecnología AV2.0. La plataforma fue entrenada mediante infraestructura de inteligencia artificial de Nvidia alojada en Microsoft Azure.

Integración con el sistema operativo MB.OS

Mercedes-Benz y Wayve ya realizaron trabajos de integración utilizando el hardware del fabricante alemán, su sistema operativo MB.OS y sus interfaces de mapas.

Las pruebas permitieron comprobar el funcionamiento del sistema en ciudades con características diferentes. Las compañías mencionaron recorridos en Stuttgart, Londres y San Francisco, incluyendo calles urbanas, carreteras secundarias y autopistas.

La integración con MB.OS será importante porque Mercedes-Benz busca controlar desde una misma arquitectura las funciones de entretenimiento, conectividad, asistencia y gestión del vehículo.

Además, una plataforma centralizada facilitará las actualizaciones remotas. Esto permitirá introducir mejoras en los algoritmos sin reemplazar físicamente los componentes principales del automóvil.

No será conducción completamente autónoma al principio

El anuncio no significa que los próximos Mercedes-Benz puedan circular inmediatamente sin conductor. La primera aplicación estará enfocada en asistencia avanzada para trayectos urbanos y desplazamientos por carretera.

Por lo tanto, el conductor deberá continuar atento y preparado para intervenir. La tecnología puede controlar determinadas funciones, pero la responsabilidad seguirá dependiendo de la persona situada al volante, salvo que las empresas anuncien posteriormente un nivel superior de automatización.

Wayve señala que su plataforma puede evolucionar desde sistemas de asistencia hasta productos completamente autónomos. Sin embargo, cada nivel requiere validaciones, sistemas de seguridad y autorizaciones regulatorias diferentes.

Una inteligencia artificial sin límites geográficos rígidos

Uno de los aspectos más interesantes es la intención de operar sin zonas geográficas cerradas. Varios servicios autónomos actuales funcionan únicamente dentro de áreas previamente analizadas y delimitadas.

Wayve busca que su sistema razone frente a situaciones nuevas sin necesitar un entrenamiento específico para cada ciudad. Si la tecnología cumple esa promesa, Mercedes-Benz podría llevarla a diferentes mercados con mayor rapidez.

No obstante, conducir en lugares nuevos exige enfrentarse a señalizaciones, comportamientos y reglas distintas. Por eso, la capacidad de adaptación tendrá que demostrarse mediante pruebas prolongadas antes de llegar a los clientes.

Mercedes-Benz refuerza su estrategia tecnológica

El acuerdo se apoya en una colaboración técnica que comenzó antes del anuncio. Mercedes-Benz también participó en una ronda de inversión de Wayve durante 2026.

La marca alemana trabaja paralelamente con otras compañías tecnológicas. Esto demuestra que no pretende depender de una única plataforma mientras desarrolla sus próximos sistemas de conducción asistida.

Por ahora, no existe una lista de modelos compatibles, precios ni mercados de lanzamiento. Tampoco se anunció una fecha exacta para el primer automóvil de producción.

Desde MundiAutos consideramos que el acuerdo resulta relevante porque lleva la inteligencia artificial desde los vehículos experimentales hacia automóviles destinados al público. Sin embargo, su valor real dependerá de que Mercedes-Benz explique claramente qué puede hacer el sistema, cuándo debe intervenir el conductor y qué medidas protegerán a los ocupantes cuando la tecnología cometa un error.