Volkswagen ha dado el paso que muchos esperaban: el SUV más vendido de la marca tendrá su propia versión totalmente eléctrica, y llevará un nombre muy conocido. El ID. Tiguan, presentado esta semana, sustituirá a los ID.4 e ID.5 y llegará a Europa a comienzos de 2027. No es solo un cambio de nombre. El nuevo modelo trae un diseño propio, una interfaz con botones físicos que vuelven al volante y a la consola, y una gama de baterías y potencias pensada para cubrir desde el uso diario hasta los viajes largos.

Un apellido con mucho peso
El nombre Tiguan es uno de los más reconocibles del catálogo de Volkswagen: se han fabricado más de 8,3 millones de unidades, y el Tiguan y el Tayron superaron juntos el millón de entregas el año pasado, según The EV Report. Esa popularidad es precisamente lo que la marca quiere aprovechar. El ID.4 y su variante cupé, el ID.5, han entregado más de 950.000 unidades desde 2021, pero su nombre nunca terminó de conectar con el público como el de un Tiguan. Al seguir la estrategia que ya aplicó al ID. Polo y al ID. Cross, Volkswagen apuesta por unir tecnología eléctrica y familiaridad. Es una fórmula sencilla: quien conoce el Tiguan sabe más o menos qué esperar en tamaño, uso y posicionamiento, y el apellido eléctrico solo añade la novedad de la propulsión. Para Volkswagen, además, concentrar su oferta eléctrica en nombres reconocibles facilita explicar la gama a quienes aún dudan en dar el salto.
Potencia, batería y autonomía
El ID. Tiguan se apoya en la plataforma MEB+, una evolución de la base eléctrica del Grupo, y se ofrece con tracción trasera o integral. Según AutoGuide, en la especificación europea habrá tres versiones: una de acceso con 140 kW, unos 188 caballos, y batería de 58 kWh; una intermedia con 210 kW, unos 282 caballos, y batería de 77 kWh; y una 4MOTION de doble motor y tracción integral con 220 kW, unos 295 caballos, y la misma batería de 77 kWh. La autonomía máxima ronda los 600 kilómetros en el ciclo europeo WLTP. Volkswagen no ha detallado todavía las velocidades de carga ni los precios.
Un interior que recupera los botones
Una de las decisiones que más celebran los conductores es el regreso de los mandos físicos. Los controles táctiles capacitivos del volante dejan paso a botones convencionales, y la consola central recupera interruptores físicos para las funciones principales del clima. Aun así, la tecnología no desaparece: el cuadro digital es de 10 pulgadas y la pantalla central alcanza las 15, con una pantalla opcional de 12 pulgadas para el acompañante que incorpora un filtro de privacidad para que el conductor no vea su contenido mientras conduce. Un detalle simpático es el modo «Retro», que reproduce el cuadro de instrumentos analógico azul y rojo del Golf de cuarta generación. Es un guiño nostálgico que muestra que la marca también quiere conectar con el aficionado y no solo con el comprador racional.
Detalles pensados para el día a día
El equipamiento práctico completa la propuesta. El ID. Tiguan incorpora un pequeño maletero delantero de unos 31 litros, un maletero trasero de unos 532 litros, carga inalámbrica magnética compatible con Qi2, un adaptador V2L para alimentar aparatos externos con la batería y un modo de conducción con un solo pedal. Las manillas exteriores de las puertas son de tipo extraíble. Son pequeños gestos que apuntan a un uso familiar, que es justamente el territorio donde el Tiguan convencional ha sido fuerte durante años. Pensar en el día a día, más que en la cifra espectacular, parece ser la filosofía del modelo.
Cuándo llegará y a qué mercados
Según los datos publicados, las entregas en Europa comenzarán a principios de 2027, junto a las versiones de combustión e híbridas del Tiguan. Para Norteamérica, Volkswagen ha confirmado su llegada, pero los detalles de precio, acabados y fecha se darán después del lanzamiento europeo, probablemente entre mediados y finales de 2027. Aún no está claro dónde se fabricará la versión destinada a Estados Unidos: el ID.4 se producía en Chattanooga, Tennessee, mientras que la producción europea se concentra en Emden, Alemania. Hasta que lleguen los precios, la gama de tres versiones deja entrever una estrategia clara: una opción de acceso para quienes priorizan el costo, una intermedia con más autonomía y potencia, y una de tracción integral para quienes buscan mayor capacidad en clima adverso o terreno difícil.
Qué significa para Volkswagen y para el mercado
La llegada del ID. Tiguan es una señal de que Volkswagen quiere simplificar su oferta eléctrica y apoyarse en nombres que ya funcionan. En un segmento donde conviven rivales muy competitivos, un SUV familiar con hasta 600 kilómetros de autonomía, botones físicos y el apellido más vendido de la marca tiene argumentos para llamar la atención. La clave será el precio, que todavía no se ha revelado.
Volkswagen no inventa un modelo desde cero, sino que traslada una fórmula de éxito al mundo eléctrico. Si el precio acompaña, el ID. Tiguan podría ser el eléctrico que muchos compradores de Tiguan estaban esperando.