Waymo y su expansión: el robotaxi llega a tres nuevas ciudades

1 septiembre, 2026

Waymo, la división de conducción autónoma de Alphabet, acaba de anunciar uno de sus movimientos de expansión más agresivos hasta la fecha. La compañía comenzó a habilitar su servicio de robotaxi en Denver, San Diego y Tampa, tres mercados que se suman a una lista que ya incluía once ciudades estadounidenses. El anuncio no solo amplía el mapa de cobertura de Waymo, sino que también confirma un cambio tecnológico relevante: en dos de esas ciudades, la compañía utilizará por primera vez de forma exclusiva un vehículo distinto al que la hizo conocida en sus primeros años de operación.

Qué es y cómo funciona el robotaxi de Waymo

Un robotaxi es un vehículo capaz de circular sin conductor humano, apoyado en una combinación de cámaras, radares, sensores lídar y software de inteligencia artificial que interpreta el entorno en tiempo real para tomar decisiones de manejo. Waymo, con años de operación comercial acumulada desde su lanzamiento en San Francisco, es hoy la compañía con mayor experiencia real en este terreno dentro de Estados Unidos. Para Denver y San Diego, la empresa utilizará exclusivamente el Ojai, una furgoneta fabricada por la firma china Zeekr y equipada con la sexta generación del sistema de conducción autónoma de Waymo, de la que ya opera alrededor de 300 unidades. Tampa, la tercera ciudad anunciada, no tuvo detalles específicos sobre el tipo de vehículo que utilizará en esta primera etapa.

Una expansión que ya suma 14 ciudades

Con estas tres incorporaciones, Waymo alcanza presencia comercial en 14 ciudades de Estados Unidos, entre ellas Phoenix, San Francisco, Los Ángeles, Austin, Atlanta, Dallas, Houston, Miami, Nashville, Orlando y San Antonio. La flota total de la compañía supera ya los 4,000 vehículos, combinando los conocidos Jaguar I-Pace con los nuevos Ojai. El acceso al servicio en las tres nuevas ciudades no será inmediato para todo el público: Waymo seguirá su método habitual de invitar primero a un grupo reducido de usuarios y ampliar el acceso de forma gradual, según explicó la propia compañía.

Tecnología que compite de frente con Tesla

Lo interesante de este anuncio es el terreno compartido con su principal rival. Tesla ya opera un servicio de robotaxi de pago en Austin, Dallas, Houston, Miami, Orlando y, precisamente, Tampa, utilizando por ahora vehículos Model Y con supervisión, mientras desarrolla su propio Cybercab, un vehículo de dos plazas diseñado específicamente para este propósito. Que ambas compañías compitan directamente en ciudades como Tampa y Orlando confirma que la carrera por el robotaxi urbano dejó de ser una promesa a futuro y se convirtió en una competencia real por captar usuarios en los mismos mercados, casi al mismo tiempo.

Impacto para el usuario y limitaciones actuales

Para el usuario de estas nuevas ciudades, la llegada de Waymo significa una alternativa adicional de transporte, aunque con acceso limitado durante las primeras semanas mientras la compañía evalúa la demanda y ajusta su operación a la normativa local de cada estado. Entre las limitaciones vigentes está la falta de estadísticas públicas sobre volumen de viajes en estos nuevos mercados, así como la dependencia de aprobaciones regulatorias estatales que pueden avanzar a ritmos distintos, como ya ocurrió con el permiso que la propia Waymo obtuvo en Nevada para operar hasta 1,000 vehículos en el condado de Clark.

Una carrera que también se vuelve global

La expansión no se limita a territorio estadounidense. Waymo ya confirmó planes para llevar su servicio a Londres y Múnich, un paso que la colocaría como la primera operadora de robotaxis con presencia comercial tanto en Estados Unidos como en Europa. Este movimiento internacional, sumado al ritmo de expansión doméstica, refuerza la idea de que la conducción autónoma dejó de ser un experimento aislado en un puñado de ciudades para convertirse en una pieza central de la estrategia de movilidad urbana de las grandes tecnológicas.

Waymo no solo suma ciudades: suma evidencia de que el robotaxi ya es un negocio en marcha, no solo una promesa tecnológica.