Waymo y su expansión: robotaxis llegan a tres ciudades de EE. UU.

7 septiembre, 2026

Waymo acaba de dar el salto más ambicioso de su historia reciente. La filial de Alphabet dedicada a la conducción autónoma abrió operaciones comerciales en Denver, San Diego y Tampa, tres mercados con climas y trazados urbanos muy distintos entre sí, lo que convierte a este lanzamiento en algo más que una simple ampliación de cobertura. Con esta incorporación, la compañía ya opera en 14 ciudades estadounidenses y suma más de 4.000 vehículos autónomos circulando de forma comercial, una cifra que hace apenas tres años habría parecido difícil de imaginar para cualquier operador de robotaxis.

De San Francisco a 14 ciudades

Waymo comenzó a operar de forma comercial en San Francisco y desde entonces ha ido sumando mercados de manera progresiva: Phoenix, Los Ángeles, Austin y, más recientemente, Atlanta, Dallas, Houston, Miami, Nashville, Orlando y San Antonio. Denver, San Diego y Tampa se suman ahora a esa lista, y la compañía ya tiene anunciada su llegada a Washington D.C., además de una expansión internacional que contempla Londres y Múnich. El ritmo de apertura de nuevas ciudades se ha acelerado notablemente en el último año, señal de que Waymo considera resuelta buena parte de los retos técnicos y regulatorios que antes limitaban su crecimiento.

Qué cambia con esta apertura

A diferencia de expansiones anteriores, esta incorpora un vehículo nuevo: el Ojai, una minivan fabricada por el chino Zeekr que utiliza la sexta generación del sistema de conducción autónoma de Waymo. En Denver y San Diego, el Ojai será el único modelo disponible para los usuarios, mientras que en el resto de la red convive con el histórico Jaguar I-Pace, que hasta ahora ha sido la base de la flota comercial. Waymo cuenta actualmente con unas 300 unidades del Ojai en operación, una cifra todavía pequeña frente al total de la flota, pero con planes de crecimiento acelerado en los próximos meses. El acceso al servicio se habilitará de forma gradual mediante invitaciones, siguiendo el mismo modelo que la compañía ha usado en cada apertura anterior.

La apuesta tecnológica detrás del Ojai

El cambio de vehículo no es un detalle menor. Waymo ha señalado que trabaja en el desarrollo de un chip propio para sus sistemas de conducción autónoma, un movimiento que busca reducir la dependencia de proveedores externos y ajustar el hardware a las necesidades específicas de su software. La sexta generación del sistema instalada en el Ojai incorpora mejoras en los sensores y en el procesamiento de datos en tiempo real, pensadas para operar en condiciones más exigentes, como el tráfico denso de una ciudad turística como Tampa o la posibilidad de nieve en Denver, un escenario que hasta ahora la compañía había evitado enfrentar de forma comercial.

Lo que implica para el mercado y para los reguladores

La expansión no depende solo de la tecnología. Cada estado exige su propio proceso de aprobación: California requiere autorización de dos agencias distintas, mientras que Nevada aprobó recientemente que Waymo opere hasta 1.000 vehículos en el condado de Clark, donde se ubica Las Vegas. Este mosaico regulatorio obliga a la compañía a negociar mercado por mercado, lo que explica por qué su crecimiento, aunque acelerado, sigue siendo gradual y no un lanzamiento simultáneo a escala nacional. Para los conductores tradicionales y para las empresas de transporte con conductor, cada nueva ciudad representa un competidor adicional que no cobra sueldo, no se cansa y opera las 24 horas, un factor que ya empieza a discutirse en sectores como el taxi y las plataformas de viajes compartidos.

Una carrera que ya no es solo de Waymo

Waymo no es la única compañía que persigue este mercado. Tesla avanza con su propio proyecto de robotaxi, y otros operadores como Zoox exploran modelos similares en distintas ciudades. Lo que distingue a Waymo, por ahora, es la combinación de escala comercial real, un historial de seguridad que la compañía presenta como aval frente a reguladores y usuarios, y una expansión que ya no se limita a Estados Unidos. La llegada de los robotaxis a más ciudades plantea preguntas que van más allá de la tecnología: cómo se regula un vehículo sin conductor, quién asume la responsabilidad ante un incidente y qué papel ocuparán estos servicios frente al transporte público y privado tradicional.

Una expansión que marca el ritmo del sector

Con 14 ciudades activas y una flota que combina dos generaciones de vehículos, Waymo consolida su posición como el operador de conducción autónoma más avanzado del país. El resto de la industria observa de cerca cada nuevo mercado que abre, consciente de que el ritmo que marque Waymo será, en buena medida, el ritmo del sector completo.